Publicidad:
Terra
La Coctelera

Y sigue la vida.

La verdad es que hoy no estoy de muy buen humor y no sé que hacer. Mi vida privada y personalísima es un caos del que ya no sé como salir. No tengo ganas de resolver asuntos que se han vuelto irresolubles. Todo continuará igual decida yo lo que decida. Y en estos momentos es cuando más le echo de menos. Aunque sé que la ecuación se complicaría muchísimo más y que me sentiría muchísimo peor.

Han pasado ya dos años y sigo echándote de menos. No sé si a la persona que eres o la que yo creí que eras. ¿Que importancia tiene eso? Te quería, quien quiera que fueses. Y me hubieras comprendido antes de que los celos arrasara la idea de que podía contártelo todo. Siento haberte perdido como amigo, aunque no pueda sentir haberte amado, haber conocido tu piel, tus ojos y tus manos. No he sido yo misma desde entonces. ¡Qué selectiva es la memoria! Pero las duras palabras finales, no pueden borrar tres años de largas conversaciones. De felicidad compartida. De amor.

Hola, blog

Cuantos días sin verte, cuanto tiempo sin pasar por aquí. La verdad es que nunca quise abandonarte, pero... estuviste unos días sin dejarme publicar. Y sencillamente la vida corrió.

La vida corre siempre, no sé en que dirección, la vejez o la muerte, lo que llegue antes como última meta. Pronto será de nuevo mi cumpleaños y yo seguiré sin ser nadie. No soy capaz de compartir con mi gente mis sueños y no soy capaz de vivir como me gustaría. El destino que elegí hace tiempo, tanto tiempo, me da unas cartas con las que no sé jugar. No sé como vivir en paz, no sé como ser feliz.

Me evado aquí, donde permito a una parte oculta de mi misma salir de paseo. Me evado leyendo, mi pasión, que me envia a mundos lejanos, diferentes. Todo me sirve. Monstruos vampíricos de los que me enamora su elegancia, sus dudas morales, su decadencia y su historia. Historias sencillas de amores imposibles. Historias tan parecidas a las reales que me envuelven y me hacen llorar cuando identifico mis propios sentimientos en las palabras de la autora. Cuando me digo: esa podría ser yo. Y como yo no tiene soluciones mágicas para romper la vida que elegiste.

Y con ello vivo y persisto y trato de ser. Aunque a veces no lo consiga.

LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

Buenos días, imaginario lector. Complice de pensamientos secretos. Es un nuevo día y a cada día ya se sabe que le basta con su propia carga de problemas y alegrías.

Caray, soy la alegría de la huerta, ¿Eh? Acabo de darme cuenta que ya he empezado a recontar mis problemas y no las cosas buenas y no son ni las ocho de la mañana.

Empezaré con algo agradable pero extraño. He tenido un sueño erótico. Ha sido casi agradable por que no se llegaba a consumar, extraño sobre todo por dos motivos: rarísimas veces tengo sueños de ese tipo y la verdad, no me imagino que esas circustancias en la vida real, en vez de ponerme nerviosa, me exciten.

La cosa era mas o menos así. Estaba con mi marido y otras personas, creo que entre ellas, había una mujer famosa, de la que ya no recuerdo más que la sensación, cenando en un japones. Una especie de habitación privada se había puesto a nuestra disposición, imagino que a causa de la celebridad esta. En un momento dado y bastante aburrida de la conversación que se mantiene, salgo de ella hacia una especie de bufett. Voy rodeando una larga mesa, llenando un plato, hasta que me encuentro un hombre, sentado en una silla, que me impacta muchísimo. En sus ojos hay deseo y de golpe yo siento muchísimo calor...

El lugar esta lleno de gente. Sé que hay un grupo de chicos no muy lejos a los que no alcanzo a distinguir, pero que deben ir con este hombre. Algunas parejas en las mesas que salpican la sala.

Me acerco al hombre, no me puedo resistir, sus manos me toman de las caderas y son fuego. Me siento poco a poco sobre él, a horcajadas. Y aunque aún no me ha besado, el deseo sube hasta mi cabeza, recorre mi cuerpo, y se expande hacía fuera llenando de neblina toda la sala. Sé que la gente mira, en silencio, mi mente toma nota y se avergüenza, aún así y sin poder evitarlo, abro mi boca a su contacto, deseo el beso. Lo deseo todo. Me siento deseada... durante un largo momento la intensidad de la pasión de ese hombre me llena por completo, me hace temblar. Siento sus manos apretando mis brazos, deslizándose hasta mi espalda, acercándome aún mas a él. Siento la presión de su sexo en el mío. Me froto contra él, sin pensar, solo sintiendo... A punto de estallar.

En ese momento, oigo risas, susurros, comentarios, arrastrar de sillas. Y sé, aún sin mirar, de esa forma que se sabe en los sueños, que es el grupo de jovenes, que se acercan a nosotros, tal vez con la intención de disfrutar del espectáculo, tal vez de unirse a el. La sensación de vergüenza ha sido tan intensa, que he despertado.

La verdad, he sentido un poquitín de rabia, al darme cuenta de por que he despertado. Era un sueño. Quiero decir hubiera estado bien continuar hasta el final... ¡Qué se le va a hacer!

DIVAGACIONES (I)

Por fin he podido dormir una noche entera. No es fácil para mi en estos tiempos. Siempre surge algún problema o sencillamente, no puedo.

Bueno, estoy contenta. Tengo planes para este Sábado. Voy de cena. Con unas amigas. Aunque es curiosísimo que acabemos hablando siempre de lo mismo. Que si el trabajo, que si los niños, que si ese desconocido que vive con nosotras... Vamos, el derecho al pataleo ejercido con rotundidad. Y a pesar de que muchas veces me cansa... tomarse una copita por ahí, compensa cuando se tiene una vida tan estresada como la mía.

Esto de tener tan pocos ratos de soledad, de intimidad puede llegar a matarme.

Hace muy poco que acabé de leer Lo mejor que le puede pasar a un cruasan. Me encantó. Creo que por que el personaje me recordó a cierta persona. Excepto por que creo, que este utiliza sus conocimientos sobre el ser humano, mujeres en particular, para sacar un buen provecho.

Como me gusta que sea tan temprano y la gente duerma aún en casa. Tendría que haber llamado al blog, divagaciones. Me encanta divagar. Ahora mismo, el solo hecho de escribir sin un objetivo concreto me parece curativo. Sería un rollo para cualquiera que lo leyera, pero la verdad es que es liberador.

Anoche, y aún estando cansadísima, me puse mona (vaya, ponerse mona, es meterse en la cama sin bragas, con perdón) y espere a mi señor marido, hasta que me quedé frita. Por supuesto, no ha habido sexo esta noche... en fin, otra vez será.

Mucho tiempo Ya

Hace mucho que no escribo. No me pongo delante de esta pantalla en blanco para soltar trapos sucios, lágrimas y miserias.

Estoy cansada de todo eso. Es probable que en gran parte este cansada de mi y de mi propia actitud. Quiero ver la vida de otra manera. La mía, la que tengo. No dejar de soñar. Pero amar mas lo que tengo cerca.

He estado a punto de rendirme, de tirar la toalla, de dejar de aprender. Cuando cada día te parece igual, cuando no hay ninguna ilusión, cuando desde la mañana estas cansada y ya piensas en el momento de volver a la cama. Cuando no disfrutas de los tuyos, ni de practicamente nada. Cuando no sueñas, no vuelas, no sientes... Tiene poco sentido seguir existiendo. Y no hablo de la muerte física. Algunos/as entenderán...

He de volver a reirme de mi misma. De mis propias penas. Sacarlas de dentro. He de tirar cada ladrillo de mi mundo. Si la persona que esta a mi lado, no me acompaña en este camino de vida.. ¡Coño! Pues peor para él. No me ha acompañado desde hace mucho, de todas formas.

No voy a sentirme culpable. Es una frase que repetire como un mantra cada día. Ni de lo que viví, ni de lo que sentí, ni de lo que vivo y siento ahora. Todo es vida. Mi vida. Estoy viva. Y así seguiré, hasta en contra de mi misma.

Mi vida es lo bastante normal, ocupada y liada como para resultar vulgar. Bendita sea la vulgaridad. Mi trabajo, el gimnasio, los kilos y las dietas. Los niños, los colegios, las ropas y las tareas de casa. Mi marido, lo poco que hablamos y lo poco que colabora ese desconocido casual que habita en mi casa y que tiene derecho a roce.

Mi interior, mi mente, mi castillo en el aire... ese es magnífico, lleno de sueños, lleno de vida. He de mimarlo, cuidarlo, he de hacerlo crecer. Esa soy yo.

Página de diario

Es por la tarde y estoy esperando para salir. Hoy he quedado con las amigas, si se puede decir así. Una cena de chicas, aunque una de ellas tenga casi sesenta años. Vamos al japones, por deferencia a esta amiga nuestra.

No sé si me apetece mucho. Estos días estoy siempre cansada y preocupada. Asustada también aunque casi no quiero pensarlo y mucho menos ponerlo en palabras. La cuestión es que estoy sangrando sin parar casi quince días, de una forma abundante, muy abundante y es cansado y asqueroso y me asusta. Ya tengo hora para el médico. No quiero leer opiniones, no quiero buscar en internet. Espero que sean sólo cosas que suceden cuando se lleva el DIU más tiempo de la cuenta. Me asusta pensar que sea algo más grave. Siempre he tenido el convencimiento de que moriría joven. Es una estupidez y no se lo diría a nadie, pero... esta ahí.

La hora es para el lunes,con el médico de cabecera. Luego a pedir cita con planificación familiar y ver que sucede.

Espero divertirme esta noche. Lo necesito.

No me siento mal, no me duele nada. Estoy muy cansada al final del día, pero también tengo mucha actividad física y mental.

Mi primer café del día

Estoy leyendo a Saramago. He empezado con La caverna. Locompré hace un montón de tiempo. Los autores reconocidos siempre me han dado un poco de miedo. Intelectualmente reconocidos, vaya. Miedo a que se me hagan tediosos, a que sean tan enrevesados que me saquen de la historia que narran.
Pero no. Este me gusta. Incluso descubrir palabras que no conozco.y me tiene fascinada la forma en que me hace correr en pos de las palabras, los renglones, los párrafos... es como tratar de leer en la mente de otra persona. Pensamientos huidizos o encadenados, algunos veloces, otros deslavazados. Me encanta. Me he parado a intentar descubrir como la hace, la trascocina del invento. Y algo he visto. Esas palabras seguidas, con comas, sin puntos, pocos puntos. Las conversaciones formando un todo con el pensamiento, solo marcadas por una mayúscula, sin puntos...

He vuelto a dormir bien, me encantaría acordarme de los sueños. Sigo adelante, busco otras formas de ver la vida. Estoy cansada de mi misma. Y me busco intentando volver a ser yo.

Diario pensamiento

Acabo de levantarme. Dispongo de escasos diez minutos hasta que deba de ponerme en marcha. La verdad es que esto me ayuda mucho. Puede que echara de menos también escribir.

Es curioso que sintiéndome como poco extraña durante el día, por la noche, aunque no los recuerde, tenga sueños agradables. Me levanto algunos días, como hoy, con una sensación de paz.
Mi café. Se escucha salir en la cafetera y ya me llega su aroma.

Estoy aquí de nuevo, con el café de compañía. Me encanta este momento de tranquilidad, antes de comenzar la frenética actividad del día. Día largo, como todos, en el que es probable que este sea mi único momento de soledad.