Refugios
He vuelto a refugiarme en mi interior. Como la fiera en el cubil.
Estas palabras son tan solo una forma de hablar conmigo, contigo. Nunca te llegaran. Y esta bien que así sea. Pretendimos conocernos absolutamente. Es un imposible. La verdad de uno mismo siempre tiene un punto de locura. Y sin embargo me prometí no mentirte nunca más. Y eso es lo que hice. Y no te gustó. Esta bien. Tu no prometiste que te gustara.
Las palabras pueden ser suaves, dulces, mimosas, pueden ser verdades, pueden ser duras como puños golpeando. Se pueden grabar a fuego en tu interior. Pueden volver una y otra vez. Minando, rompiendo, desgarrando.
Puta, cobarde, indigna, manipuladora. Quisiera dejarlas aquí. Olvidadas, cubriéndose de polvo. Tus palabras, esas que me deshacen cada día, en el momento más inesperado. Son antropófogas que devoran nuestros miles de te quiero, nuestros besos, nuestras caricias. Palabras que destilan odio... hacía los dos.
Y aun más, me hacen revolcarme en la culpa, en el no tengo derecho, en el me lo merezco. Son dedos acusadores, largos tridentes clavados en la piel.
Esta dualidad mía insoportable. Ser quien soy y no serlo. Me canso de mi misma.

Juan dijo
No te canses y que no te devoren miles de te quieros. Saludos
http://www.lacoctelera.com/lo-que-hay/post/2006/09/29/te-encuentr...
30 Septiembre 2006 | 09:11 AM