Primer café
Primer café del día. Aun esta haciéndose y por lo tanto voy un poco descoordinada. No sé que pasa hoy, por qué me he despertado casi una hora antes de que suene el despertador. He dado vueltas en la cama tratando de volver a dormir. No he podido más. Me da un poco de rabia, perder esa hora de sueño. Me espera como siempre un día largo, eterno.
Estos últimos días festivos, los del puente del Pilar, sin la urgencia del trabajo, de estos horarios locos que me he montado para sobrevivir he tocado fondo. Me he sentido mal. Naufragando en mi misma.
El miercoles pasado, fui a tomar café y dar un pseudopaseo por la playa con una amiga y un conocido de ella, argentino, psicólogo, y que además lee las manos, tiene todo tipo de teorías acerca de la personalidad y el alma y que quiere, creo yo, tirarse a mi amiga. Vale, no seré mala, ha visto algo especial en ella que desea explorar y conocer más. La cosa es que me leyó la mano. Parece ser que las lineas de mi mano muestran un desdoblamiento de personalidad que en otros casos puede ser un indicador de problemas mentales. Dejó muy claro que no era mi caso. Que indicaba un periodo de confusión y cambios, pero que despues la linea continuaba de nuevo en su cauce. Me dijo que soy una persona que estoy continuamente dando, pero que no sé recibir, que para recibir hace falta sobre todo tener bolsillos.
Mis pensamientos estan ahora un poco desperdigados y anárquicos, saltan de un tema a otro. No quiero ya pensar más en ël. Ha salido de mi vida llevándose un pedazo de mí. Quiero recuperarlo, quiero volver a ser una. Yo. Entera otra vez.
Como propósito volver a escribir. Desempolvar los viejos cuentos empezados y abandonados en el ansia de vivir. No me arrepiento de ello, de haberlo vivido. Pero tengo que seguir adelante. No solo por la inercia de levantarse cada mañana y seguir respirando. Quiero darle un sentido propio a cada día de mi vida.
