Mucho tiempo Ya
Hace mucho que no escribo. No me pongo delante de esta pantalla en blanco para soltar trapos sucios, lágrimas y miserias.
Estoy cansada de todo eso. Es probable que en gran parte este cansada de mi y de mi propia actitud. Quiero ver la vida de otra manera. La mía, la que tengo. No dejar de soñar. Pero amar mas lo que tengo cerca.
He estado a punto de rendirme, de tirar la toalla, de dejar de aprender. Cuando cada día te parece igual, cuando no hay ninguna ilusión, cuando desde la mañana estas cansada y ya piensas en el momento de volver a la cama. Cuando no disfrutas de los tuyos, ni de practicamente nada. Cuando no sueñas, no vuelas, no sientes... Tiene poco sentido seguir existiendo. Y no hablo de la muerte física. Algunos/as entenderán...
He de volver a reirme de mi misma. De mis propias penas. Sacarlas de dentro. He de tirar cada ladrillo de mi mundo. Si la persona que esta a mi lado, no me acompaña en este camino de vida.. ¡Coño! Pues peor para él. No me ha acompañado desde hace mucho, de todas formas.
No voy a sentirme culpable. Es una frase que repetire como un mantra cada día. Ni de lo que viví, ni de lo que sentí, ni de lo que vivo y siento ahora. Todo es vida. Mi vida. Estoy viva. Y así seguiré, hasta en contra de mi misma.
Mi vida es lo bastante normal, ocupada y liada como para resultar vulgar. Bendita sea la vulgaridad. Mi trabajo, el gimnasio, los kilos y las dietas. Los niños, los colegios, las ropas y las tareas de casa. Mi marido, lo poco que hablamos y lo poco que colabora ese desconocido casual que habita en mi casa y que tiene derecho a roce.
Mi interior, mi mente, mi castillo en el aire... ese es magnífico, lleno de sueños, lleno de vida. He de mimarlo, cuidarlo, he de hacerlo crecer. Esa soy yo.
