DIVAGACIONES (I)
Por fin he podido dormir una noche entera. No es fácil para mi en estos tiempos. Siempre surge algún problema o sencillamente, no puedo.
Bueno, estoy contenta. Tengo planes para este Sábado. Voy de cena. Con unas amigas. Aunque es curiosísimo que acabemos hablando siempre de lo mismo. Que si el trabajo, que si los niños, que si ese desconocido que vive con nosotras... Vamos, el derecho al pataleo ejercido con rotundidad. Y a pesar de que muchas veces me cansa... tomarse una copita por ahí, compensa cuando se tiene una vida tan estresada como la mía.
Esto de tener tan pocos ratos de soledad, de intimidad puede llegar a matarme.
Hace muy poco que acabé de leer Lo mejor que le puede pasar a un cruasan. Me encantó. Creo que por que el personaje me recordó a cierta persona. Excepto por que creo, que este utiliza sus conocimientos sobre el ser humano, mujeres en particular, para sacar un buen provecho.
Como me gusta que sea tan temprano y la gente duerma aún en casa. Tendría que haber llamado al blog, divagaciones. Me encanta divagar. Ahora mismo, el solo hecho de escribir sin un objetivo concreto me parece curativo. Sería un rollo para cualquiera que lo leyera, pero la verdad es que es liberador.
Anoche, y aún estando cansadísima, me puse mona (vaya, ponerse mona, es meterse en la cama sin bragas, con perdón) y espere a mi señor marido, hasta que me quedé frita. Por supuesto, no ha habido sexo esta noche... en fin, otra vez será.
