LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON
Buenos días, imaginario lector. Complice de pensamientos secretos. Es un nuevo día y a cada día ya se sabe que le basta con su propia carga de problemas y alegrías.
Caray, soy la alegría de la huerta, ¿Eh? Acabo de darme cuenta que ya he empezado a recontar mis problemas y no las cosas buenas y no son ni las ocho de la mañana.
Empezaré con algo agradable pero extraño. He tenido un sueño erótico. Ha sido casi agradable por que no se llegaba a consumar, extraño sobre todo por dos motivos: rarísimas veces tengo sueños de ese tipo y la verdad, no me imagino que esas circustancias en la vida real, en vez de ponerme nerviosa, me exciten.
La cosa era mas o menos así. Estaba con mi marido y otras personas, creo que entre ellas, había una mujer famosa, de la que ya no recuerdo más que la sensación, cenando en un japones. Una especie de habitación privada se había puesto a nuestra disposición, imagino que a causa de la celebridad esta. En un momento dado y bastante aburrida de la conversación que se mantiene, salgo de ella hacia una especie de bufett. Voy rodeando una larga mesa, llenando un plato, hasta que me encuentro un hombre, sentado en una silla, que me impacta muchísimo. En sus ojos hay deseo y de golpe yo siento muchísimo calor...
El lugar esta lleno de gente. Sé que hay un grupo de chicos no muy lejos a los que no alcanzo a distinguir, pero que deben ir con este hombre. Algunas parejas en las mesas que salpican la sala.
Me acerco al hombre, no me puedo resistir, sus manos me toman de las caderas y son fuego. Me siento poco a poco sobre él, a horcajadas. Y aunque aún no me ha besado, el deseo sube hasta mi cabeza, recorre mi cuerpo, y se expande hacía fuera llenando de neblina toda la sala. Sé que la gente mira, en silencio, mi mente toma nota y se avergüenza, aún así y sin poder evitarlo, abro mi boca a su contacto, deseo el beso. Lo deseo todo. Me siento deseada... durante un largo momento la intensidad de la pasión de ese hombre me llena por completo, me hace temblar. Siento sus manos apretando mis brazos, deslizándose hasta mi espalda, acercándome aún mas a él. Siento la presión de su sexo en el mío. Me froto contra él, sin pensar, solo sintiendo... A punto de estallar.
En ese momento, oigo risas, susurros, comentarios, arrastrar de sillas. Y sé, aún sin mirar, de esa forma que se sabe en los sueños, que es el grupo de jovenes, que se acercan a nosotros, tal vez con la intención de disfrutar del espectáculo, tal vez de unirse a el. La sensación de vergüenza ha sido tan intensa, que he despertado.
La verdad, he sentido un poquitín de rabia, al darme cuenta de por que he despertado. Era un sueño. Quiero decir hubiera estado bien continuar hasta el final... ¡Qué se le va a hacer!


noches dijo
hola anonimab
bonito y erotico sueño si que los sueños sueños son pero tambien los sueños hay que disfrutarlos son parte de nuestras vidas.
escries muy bonito me a gustado mucho leerte creo que me pasare a menudo por estre rincon
besos
13 Abril 2008 | 08:00 PM